Desde que, hace una barbaridad de años, una profesora de inglés me puso "Blowing in the wind" y tradujimos la letra, la canción protesta se me metió en las entrañas.
Siempre lo he negado pero, siendo franco, no puedo negar que he intentado causar un efecto positivo en la sociedad con la mayorÃa de mis canciones y relatos. Esto no puede ser probado porque la sociedad a duras penas conoce mis obras...
En cualquier caso, esta es una canción que reivindica algo que los hombres, esas bestias, normalmente no son capaces ni de susurrar.
Y es que los hombres tenemos nuestro corazoncito, y los caminos para llegar a él no han sido contemplados adecuadamente.
"Al hombre se le conquista por el estómago", parecerá muy cierto y muy bonito, pero es un recurso a medio camino. Engórdelo usted, que no sea capaz de salir de casa para irse con otras... Luego póngalo usted a parir.
Amiga, haz lo que tu hombre realmente quiere, esa cosa tan malsonante, por sorpresa, hazle un regalo, prueba a ver... es más, aprende a hacerlo (levante la mano la que sepa de verdad), si estás interesada y pertenece a la mojigaterÃa o eres de aquellas que duermen con las manos por encima de las mantas, te informo de que estos temas se tratan con la correspondiente desvergüenza en el Cosmopolitan.

Mi mujer ruega que aclare firmemente que se trata de un tema de ficción, y es que nunca se puede saber lo que pensará la gente...

